Posesión infernal (1981)

Publicado: septiembre 30, 2013 de josemasaga en Película
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Normas de las portadas, I: poner algo que no ocurre en la peli

Normas de las portadas, I: poner algo que no ocurre en la peli

Fijaos lo exhaustivos que somos aquí, en vuestro videoclub amigo, que tras visionar Evil dead, remake de esta que comentamos ahora, decidimos sacudir el polvo a la cinta original para que, como si de un duelo de boxeo se tratara, pudiéramos decidir quién queda victoriosa tras una buena somanta de palos. Bueno, en este caso, también valdrían motosierras, cuchillos, tablones podridos, ramas de árbol, uñas… sería, más que boxeo, vale tudo.

Pensadlo: 1981. Efectos especiales en la edad de piedra. Subgénero gore (casquería, litros de sangre, muertos por toneladas…) en alza. Actrices y actores amateur. Y poca pasta con la que montarlo todo, como colofón. Todo ello dirigido por el que luego se convertiría en director de culto, el mismísimo Sam Raimi. Dicen las leyendas que la peli alcanzó mayor difusión gracias a un empujón por parte de nada más y nada menos que Stephen King, y el boca a boca logró encumbrarla a reina de los videoclubs de la época. Imposible de alquilar, vamos.

La historia está tan sobada que casi es parte de nuestro ADN: unos coleguillas, a cada cual más insoportable (especial mención al rubiales), deciden irse de “casa rural” (literalmente, estos Estadounidenses lo han inventado todo) unos días, y lo que se encuentran es una cabaña roñosa donde cristo dio las tres voces con un sótano repleto de juguetes demoníacos. Como buena regla del cine de terror, lo toquetean todo y logran invocar a unos espíritus (no queda muy claro si son demonios o muertos), que irán poseyendo a toda la alegre pandilla, convirtiéndolos en una especie de zombis dopados e hipermaquillados. Como en Los inmortales, solo quedará uno, con sangre hasta en los calzoncillos y obligado a desmembrar hasta a su novia…

¡Cú-cú!

¡Cú-cú!

Siempre me ha fascinado la facilidad para abrir de par en par el infierno y dejar que salgan, como si de reclusos con el tercer grado se tratara, demonios, monstruacos, y escoria similar. Me recuerda la escena infantil que todos hemos seguramente vivido de acercarse al balcón de un amiguito y gritar “¿¡Bajas a jugar, Paquitooo!?”; y es que tal cual ocurre en este film: el torpe investigador de lo oculto (arqueólogo de un yacimiento Sumerio, ahí es nada) graba en un magnetófono (porque todos los amantes de las psicofonías sabemos que solo se captan voces de ultratumba e invocaciones en cinta magnética; pobres espíritus, el mp3 les ha jodido la no-vida) frases al tún-tún sacadas del libro de los muertos (en latín; muy Sumerio no era, al final), y al darle al play los supuestos adolescentes se traen al más acá a un buen montón de seres sedientos de juerga sangrienta.

El gore no es un género para todo el mundo, está claro, y además aquí nos topamos con uno de sus más claros exponentes, casi el título quintaesencial de este movimiento amante de la casquería. Desnudos que no vienen a cuento, charcutería a cascoporro, sangre que mana sin parar, carrendillas de un lado a otro como pollos sin cabeza (a veces, literalmente, oiga), pésimas decisiones, maquillajes propios de vedettes, guiones casi inexistentes, diálogos delirantes… y risas. Sí, así es: si no te estás riendo, no es un buen título gore. Imposible tomarse en serio arterias que parecen aspersores, cadáveres que vuelan por los aires como muñecas hinchables, sangre rojísima y con aspecto de mermelada… para ponerse en plan intenso, esta película es pura catarsis, pura confrontación al miedo a la muerte. Ahí queda eso.

En toprural lo petaría

En toprural lo petaría

Y esto es lo que ofrece la original con respecto a su copia: situándola en su momento, en su contexto histórico y social, supuso un film gamberro, descarado, sin más interés que el hacer pasar un buen rato a los incautos que fueran a verlo. Parece que las toneladas de efectos especiales han ahogado el cine moderno, y se han convertido en auténticos protagonistas de las cintas hoy en día. Al final va a ser verdad que los ordenadores nos van a dominar. Es por esto que mi recomendación de la semana es: huid de los remakes. Son caca de la vaca. No he visto ni uno en los últimos cinco años (y he visto una carretada de ellos) que valiera nada. Hurgad en las estanterías virtuales de internet en busca de películas alternativas; al final, como esta, es donde está el talento.

Imágenes obtenidas de allmovie.com y Yahoo! movies

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comentarios
  1. LaSoPhi dice:

    Desde luego en maquillaje no escatimaron..de hecho algún poseído me recordaba a la “Carmen de Mairena” :0

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