La Cúpula

Publicado: noviembre 5, 2013 de LaSoPhi en Serie
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Levanta la patita…¡muy bien Toby!

La serie no empieza mal. Chester’s Mill es un pueblecito de los Estados Unidos (que como siempre, es donde todo ocurre… propagaciones zombies, invasiones extraterrestres, tiroteos, catástrofes naturales, ataques terroristas, y un sin fin de acontecimientos que a mi vivir allí me quitaría el sueño), que de repente se queda atrapado en una cúpula de cristal hecha de un material irrompible e infranqueable que ni siquiera el ejercito de los Estados Unidos con una bomba nuclear puede quebrantar. [Hagamos un inciso sobre el título del libro en el que está basado la serie, ya que quizá no sea el más adecuado, pues los pueblerinos no parecen estar atrapados en una bóveda, sino más bien en una esfera, ya que en uno de los capítulos intentan excavar pero no hay salida, el cristal no tiene fin… bueno, pero para entendernos vamos a seguir llamándola “cúpula”, como en la serie].

Esta cúpula además ha caído del cielo, por tanto, tiene que venir o de Dios o de los alienígenas, lo más probable es que venga de éstos últimos, más que nada porque casi al final de la temporada se da una mieja dilucidación, explicación que a mí no me convence, porque se supone que la cúpula está para protegerles, pero durante el transcurso y en los últimos capítulos de la serie, y después de comprobar la calaña que vive en ese pueblo, lo más probable es que el objetivo de esa cúpula sea proteger al resto del mundo de los habitantes de Chester’s Mill.

El que podría ser el  protagonista, Barbie (que nombre tan poco agraciado para ser un militar al estilo Rambo), acaba atrapado en el pueblo porque es una especie de matón que ha ido a extorsionar a un pobre médico lleno de deudas, y que curiosidades del destino, acabará liándose con su esposa, Julia Shumway, la cual parece pasarse toda la serie posando para un anuncio de Garnier, ya que no aparece en ninguna escena con un solo rizo despeinado, la deben haber puesto la suficiente laca en la melena pelirroja, como para acabar con la capa de ozono.

El coprotagonista es vendedor de coche y concejal del ayuntamiento, James “Big Jim” Rennie, que se pasa capítulo tras capítulo en una lucha incondicional para hacerse con el poder, por lo que se alía y enemista con todos y cada uno de los protagonistas, incluyendo a su propio hijo, <<“Ahora te necesito”, “ahora no te necesito”, “te voy a ayudar, “ahora no”, “fuera de mi casa”, “ahora te quiero”, “ya no te volveré a mentir”, “ahora te mato”>, en fin.. que este hombre se ha empeñado en dirigir a los habitantes de Chester’s Mill, aunque para ello tenga que mentir, robar, manipular y extorsionar a quien haga falta, y es que como le dice Barbie “tu mayor problema, es ser político” (el suyo y el de los que le rodean, vamos… como en la vida real).

Están los hermanos McAlister, Angie y Joe, que serán parte de la clave para desvelar el misterio e intentar darle solución. Angie además trae de cabeza a Junior Rennie, el hijo de “Big Jim” al que tiene perdidamente enamorado, y el cual intentará por todos los medios mantenerla a su lado, aunque para ello tenga que secuestrar o asesinar (“hay amores que matan”).

Tenemos a Carolyn Hill y Alice Calvert, pareja de lesbianas con una hija delincuente que casualmente pasaban por allí, para llevar a Norrie a un campamento de “jóvenes rebeldes”. Está la sheriff Linda Esquivel con menos autoridad que el Jefe Bigun, el cura del pueblo, que poco tiene de “Pájaro Espino” pues se dedica a traficar con propano y a robar los medicamentos a los ciudadanos. Phil Bushey, el Leny Kravitz de Chester’s Mill,  que dirige la emisora del pueblo junto con Dodee Weaver. El granjero Ollie, que no tiene escrúpulos en especular con el agua del pueblo, los hermanos Dundee, que cuando la serie llega al punto más álgido, intentan a robar, violar y matar a todo el que se pone por delante, y Maxine, que aprovechando la contingencia, abre un after en el que sirven alcohol y se puede apostar en peleas organizadas, a cambio de alimentos básicos para mantenerse con vida, (como veis, la supervivencia no está reñida con la diversión).

Mientras veía como se iban desarrollando los hechos, me iba recordando muchísimo a la serie Walking Dead, ya que no se trata tanto el misterio de la cúpula, sino que se muestran las relaciones, las motivaciones y las inquietudes que “esos problemas” originan en las personas,  al igual que les pasa a los protagonistas de Walking Dead, los zombies quedan relegados a un segundo plano. Si nos damos cuenta, casi todas las series versan de relaciones humanas, y en la que estamos comentando en esta entrada, se trata de cómo sale la gente a flote, como se las ingenia y quiénes al final toman el poder o se hacen cargo de la situación y quiénes son sus marionetas.

Se nos acabó el cristasol...¡estamos jodidos!

Se nos acabó el cristasol…¡estamos jodidos!

Os podéis imaginar la de situaciones que se crean con la mezcla de personajes anteriores atrapados en una cúpula, más que un experimento extraterrestre parece que Chester Mill’s ha sido levantado bajo los cimientos de algún cementerio indio. Si la habéis visto y os ha gustado, os daréis cuenta que no puede acabar así, ya que en la última escena uno de los protagonistas está con una soga en el cuello y cuando le van a colgar, “algo” hace detener la ejecución… nos da que pensar, que va a haber una segunda temporada.

Por último y no por ello menos importante, una pequeña reseña a uno de los productores, guionistas y escritor del libro en que se ha basado la serie, Stephen King. Escritor de 66 años, de Maine, con más de 50 novelas a sus espaldas y relatos cortos, de los cuales una gran mayoría ha sido adaptada a películas y series de televisión, lo que confirma el hecho de que ingenio y originalidad no le falta

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comentarios
  1. Ana dice:

    Juas, me encanta.
    Yo empecé pero no logró engancharme..eso o que soy una ceporra que se duerme temprano 🙂

  2. josemasaga dice:

    No, si el factor humano es en verdad lo que al final nos engancha de la series, pero aquí alcanza cotas ridículas… lo que tú apuntas, un pueblacho en medio de la nada tiene más gentuza por metro cuadrado que Nueva York. No cuela.

  3. Cris dice:

    No quiero ni pensar que la cúpula esa cayera sobre mi urbanización… Ríete tú del poblacho ese…

  4. LaSoPhi dice:

    Pues lo mismo terminábais como en “Puerto Urraco”…Hacen falta unas cuantas cúpulas, para unas cuantas urbanizaciones, vecindarios, pueblos y un sin fin de congregaciones de gente, que no deberían mezclarse con el resto.

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