Breaking Bad

Publicado: noviembre 10, 2013 de josemasaga en Serie
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Primera temporada: somos normales, pero no por mucho tiempo.

Primera temporada: somos normales, pero no por mucho tiempo

¿Por qué nos atrae tan poderosamente el mundo del crimen? ¿Por qué se han transformado en auténticas estrellas mediáticas mafiosos, ladrones de bancos, políticos corruptos, asesinos en serie, dictadores y gentuza similar? ¿Por qué seguimos fielmente sus andanzas, ya sea en forma de serie, película, novela o serial radiofónico? ¿Podría ayudarnos aquí un loquero, por favor?

Advertencia: aunque no pienso contar el final de esta serie, sí que voy a incurrir en lo que ya avisamos en la descripción de este blog: destripe puro y duro, charcutería de los entresijos de este serial. Como le encanta decir a mi madre, el que avisa no es traidor.

Porque en el fondo, todos querríamos romper. Porque queramos o no, seguimos siendo depredadores mantenidos a duras penas a raya mediante promesas de una vida tranquila, fácil, sin sobresaltos. Porque esa mentira no nos la creemos ni nosotros.

Antes de ponerme más intenso, recapitulemos: un profe de instituto, de esos que ni han hecho el CAP, que para complementar su mísero (en el estándar estadounidense) sueldo trabaja en un garito de lavacoches. Esta perfecta vida se ve interrumpida por la gran C: cáncer. A ti o a mí se nos hubiera ocurrido dejarlo todo y pirarnos de viaje, o acudir a un curandero de la tribu Calusa, o practicar esos deportes de riesgo que suelen terminar con alguien recogiéndote con un rascador y varias bolsas negras. La solución para Walter White es más original y propia de macho proveedor para su familia: sintetizar la mejor metanfetamina de la historia, acumular más pasta que Rato, y dejar a los suyos con el riñón bien forrado antes de cascarla. Todo ello con la inestimable ayuda de un antiguo alumno suyo, el bala perdida Jesse Pinkman, uno de los mejores ejemplos de white trash que he visto en mi vida como espectador, con su mimetismo con la cultura rapera y todo.

¿Has visto a este hombre? Pues te puedes dar por jodido.

¿Has visto a este hombre? Pues te puedes dar por jodido

Imaginad que los Cohen escribieran y dirigieran una serie (ojalá): en esa realidad alternativa, este sería el resultado. Las andanzas de esta Quijotesca y Panzesca pareja, un dúo de criminales amateur a los cuales les crecen continuamente los enanos, bascula continuamente entre el patetismo, el drama, la tragicomedia y el horror. Creo firmemente que estrena un nuevo subgénero, con fuerza apabullante: el family noir. Me encanta el género negro, ya sea en literatura, cine, o televisión, y en este nuevo siglo está evolucionando de diversas y curiosas formas. En este caso, al submundo criminal y terrenos colindantes (policía, leguleyos, etc.) se le suma la también complicada realidad de la familia. Se puede argumentar que, por ejemplo, en la célebre Los Soprano esta también juega un papel fundamental, pero aquí la familia es la excusa, la razón, el vehículo, y el desenlace: los lazos familiares y de amistad, y qué suponen cuando alguien decide transformarse por completo, sin contar con ellos.

Los elementos son sencillos, casi de ideal minimalista, y acentúan la valía de un guión magistral, perfectamente engarzado y enhebrado, en el que nada sobra o falta. Un entorno desértico y parco (el sudoeste estadounidense, Nuevo México), los variados laboratorios ilegales (la autocaravana, la lavandería industrial, las casas en proceso de fumigación), un círculo limitado de familiares (esposa, hijo, hija recién nacida, cuñados), los aliados y enemigos criminales (el grandísimo abogado Saul, el arreglador Mike, el cártel mejicano, los colegas reclutados para ser camellos, el capo dueño de restaurantes de pollo frito, la banda neonazi), los agentes de la DEA (el cuñado, su compañero/mejor amigo). Casi se podría llevar al teatro. De verdad.

¿Cómo redondearlo todo? Con uno de los mejores repartos de la historia. Desde Bryan Cranston como Walter White, al que de verdad no se le puede llegar a odiar por muchas atrocidades que cometa, al que se le compadece tras cada decisión desastrosa o cada acto brutal, cuando su cara muestra la frustración, la incapacidad de compaginar su cara amable de buen padre y esposo y la de implacable drug lord de sobrenombre Heisenberg; siguiendo con Aaron Paul como Jesse Pinkman, escudero y socio de Walter, el auténtico damnificado de toda la historia, el que con todas sus fuerzas quería ser malo y descubre que es muy frágil, que se hace añicos una y otra vez; pasando por Bob Odenkirk como Saul Goodman, que se come al resto cuando aparece en pantalla, el epítome de abogado corrupto y carente de cualquier tipo de moral pero poseedor de una sabiduría casi sobrenatural; y mi favorito, sin lugar a dudas, Jonathan Banks como Mike, el personaje más creíble que jamás he visto de un posible arreglador de una organización criminal, que a fuerza de ser lo más anodino pero acojonantemente efectivo al mismo tiempo queda grabado a fuego en el imaginario colectivo de tipos desesperadamante cool.

La Santa Muerte: los santos mejicanos nunca aburren

La Santa Muerte: los santos mejicanos nunca aburren

En algún momento de nuestra historia colectiva dejamos de crear sagas y ciclos legendarios; parece ser que la pantalla mató esa expresión del sublime ideal que toda sociedad atesora, ese compendio de virtudes y defectos encarnados en una figura heroica, usualmente un guerrero cachas. Creo que, por fin, tenemos el medio heredero de las leyendas de antaño (las serie televisivas), y el gran sucesor de esos antihéroes de antaño: Heisenberg, el alter ego de Walter White. Él, más que nadie, muestra el viaje interno y externo del héroe, todo por lo que pasa para, a su juicio, alcanzar su personal Ítaca, su grial, su anillo de los nibelungos. Su transformación, su evolución como personaje ocurre como el crecimiento de las plantas: día a día, casi sin que te des cuenta; de repente, tienes delante de ti a un ser completo, crecido, que no tiene por qué ser bonito o lo que esperabas de él. Su historia es una auténtica epopeya que termina como tiene que terminar todo mito, y que nos deja algunas de las imágenes más evocadoras de los últimos años: los peregrinos en procesión a la capilla de la Santa Muerte; los restos del accidente aéreo en la piscina; la descomunal pila de dinero en un trastero de alquiler; las coreografías de Walter y Jesse cocinando la metanfetamina; la masacre de la banda neonazi; y un tan largo etcétera…

No creo que haya habido mejor publicidad en los últimos años para ninguna temporada final de una serie: rezaban los anuncios de la quinta Remember my name, Recuerda mi nombre. Creo que se recordará el alias elegido por Walter, Heisenberg (en honor a Werner Heisenberg, principal promotor de la teoría cuántica, la de la incertidumbre, y partícipe de experimentos para desarrollar la energía nuclear en la Alemania de la II guerra mundial), que como él cambió de alguna manera y de forma irreversible la forma que tenemos de entender una parte del mundo; en este caso, la ficción audiovisual. Y es que al fin a y al cabo, es bien cierto: todo es química.

Imágenes obtenidas de la página de la productora, amctv.com

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comentarios
  1. Ana dice:

    Y todo el mundo hablando de ella.. Yo me quedo con tu buen criterio

  2. FOG dice:

    Sr Don Jose ,Querido y apreciado comentarista de este muy apreciado blog.
    Me permito indicarle a modo de observacion y como peticion asi de participar en sus apreciados comentarios de las peliculas y tambien series que aqui usted de forma muy especial y meticulosa nos hace referencia.
    Como le indicaba anteriormente solo una pequeña observacion,Permitame decirlo asi aun siendo miope con mis lentes puedo ver cierta perspicacia en sus comentarios y siendo estos de gran interes seguidos por mi…cosa que como usted ve no puedo ocultar…
    Me gustaria que aparte de desmenbrar peliculas y series por su parte con su pluma…bueno en este caso estilete…Me gustaria ver ciertas criticas por su parte de series y peliculas a modo de que estan hayan sido de su entera satisfaccion personal como entendido en la materia,cosa que tendre en cuenta en mis proximas descargas en series pepito o pelis yonkie.Quisiera saber cuales peliculas o series ya sea actuales de cartelera o vintage o bien clasicos como usted quiera denominar y peliculas son de su sumo interes y el motivo que estas les llevaron al oscar de su estanteria personal.
    Por cierto a la señorita que escribe articulos junto con usted,deveria exigirle un minimo de mas acidez en sus criticas mas dureza y dejar el estilo de Carrie Bradshaw en sexo en Nueva York aunque tambie decirle que despunta tambien en ciertos articulos pero necesita el empuje para ser una buena script writer.
    ATT.un saludo..

    Un amigo y admirador de este muy suyo blog.

    • josemasaga dice:

      Querido amigo y admirador FOG,

      ante todo, gracias por sus halagos para con mi persona y mi humilde labor en este blog; me hace usted sonrojar. Soy una persona difícil de contentar, pero por supuesto pretendo relajar el látigo y escribir sobre obras audiovisuales que sí merece la pena visionar, como la excelente Breaking Bad.

      Con respecto a la inigualable Sophie, ni yo ni nadie tiene derecho ni poder para exigirle nada, ella es dueña de sí misma y de su talento (que, le aseguro, eclipsa al mío en miles de facetas). Este blog no existiría si no fuera por ella, de hecho.

      Gracias de nuevo por su interés y su atención. Esperamos que por favor nos siga visitando en este su videoclub.

      Reciba cálidos recuerdos de los dependientes.

    • LaSoPhi dice:

      Estimado Sr. FOG,
      Como puede ver por la fecha, llevamos poco tiempo en esto de “destripar” series y películas, y como bien sabe, siempre es más fácil criticar que halagar. Como ha podido comprobar en esta última entrada, ésta es una muy recomendable serie que puede ver, junto con muchas otras de las que hablaremos largo y tendido en próximas entradas.
      No se deje impresionar, si parece que todo lo que publicamos no merece su tiempo, porque al fin y al cabo todas estan escritas desde nuestra humilde opinión, que puede no coincidir con la suya.
      No sé como escribe Carrie Bradsaw, ya que en Sex In N.Y. sólo se leían parte de sus artículos, pero ya me gustaría tener su vestuario o parte de su colección de “Manolo Blanik”.
      Le reto a ser nuestro “artista invitado” y gustosos publicaremos una entrada suya en nuestro blog.
      Esperamos no defraudarle. Atentamente, SoPhi.

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