Antes del anochecer

Publicado: enero 22, 2014 de josemasaga en Película
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La primera mentira: Grecia en verano, ni un alma

¿Es posible estar hora y media contemplando cómo una pareja habla acerca de sus miedos, sus frustraciones, sus mutuos reproches, sus promesas rotas? ¿Sin zombis, invasiones alienígenas, asesinos en serie, violencia? Pues mira, he sido capaz, contra todo pronóstico. Si en el fondo tengo mi corazoncito de nouvelle vague, cahiers du cinéma, cine de autor y movimiento dogma. 

Antes del anochecer cierra la trilogía (qué obsesión con las trilogías fílmicas) que comenzó Antes de amanecer, en 1995 (¡al loro!). Lo que parecía una simpática historia de dos desconocidos que se encontraban en el interrail (en las buenas épocas, claro, ahora es más caro que ir en avión) y veían cómo surgía el amor (bueno, por lo menos un polvo echaban, lo del amor nos lo imaginamos) se prolongó contra todo pronóstico a Antes del atardecer (2004), en la cual los tortolitos se reencontraban en París.

Ah, qué tiempos aquellos, en los que tanto Ethan Hawke como Julie Delpy eran dos jóvenes promesas de la generación X, dos actores indie que se comían el mundo. Casi veinte años después, y hechos unos zorros, finiquitan (creo, quién sabe) esta historia de encuentros y desencuentros, y en cierto modo parece que también plasmen en la pantalla su carrera vital hasta la fecha. Ciertamente se les ve desanimados, ajados, cansados. Alguna que otra película de relumbrón han firmado ambos, pero está claro que sus carreras no despegaron como seguramente ellos esperaban. Ironías de la vida que se extienden a la historia que tenemos entre manos (de hecho, ambos protas escribieron el guión junto con el director).

La película tiene mimbres de obra teatral, como ya pasó como con las anteriores: dos escasos personajes que hablan y hablan y hablan. En esta última hay alguna que otra escena con más gente, pero nada que no pudiese obviarse, la verdad (parece más de relleno o contextual que algo que impacte en la historia). Como se puede pensar acertadamente, si la pareja principal no funciona, todo se va a la mierda. Y me temo que en esta entrega ya no se adivina la conexión entre ambos, y quizá venga bien, siendo una historia de decepción y crisis, pero la falta de magnetismo en pantalla de Hawke y Delpi pesa. No es creíble en ningún momento que haya atracción sexual o sentimental, y mira que se lo curran ambos en sus interpretaciones.

¿Y entonces? ¿Todo esto pa’ qué? Si bien la parejita no termina de convencer, por lo menos sus diálogos sí están repletos de verosimilitud, sabiduría y mala leche. Cualquiera con sangre en las venas se verá mínimamente reflejado en las inseguridades y meteduras de pata de ambos, y admitirá cuán fácil es equivocarse en el peliagudo tema de las relaciones sentimentales. Lo mejor de la cinta, la mutua filípica final, podría haber sido perfectamente un robado de una pareja real y es un acre revulsivo a las historietas de amor con final feliz que Hollywood lleva décadas intentando vendernos.

Lo que me dio vergüenza ajena y me hizo sonrojar es la escena central del film, en la que la (in)feliz pareja come con sus anfitriones (la historia tiene lugar en una isla griega donde el personaje de Hawke ha sido invitado). Es muy pretenciosa, con una retahíla de diálogos que no suenan en absoluto como algo que de verdad una persona o personas dirían espontáneamente sin morirse del bochorno; las parejas presentes, que ejemplifican las distintas etapas por las que pasan las relaciones (con unos jovenzuelos tontos del culo, unos cincuenteños que se están  dando caña continuamente, y un par de vejetes cuyas respectivas compañías amorosas han fallecido) sueltan por su boca líneas que huelen a columna de diario dominical y bromean desenfadadamente aunque se conocen de hace cuatro días. Sí, es verdad, señores de Hollywood, en el Mediterráneo se vive de vicio (bueno, en Grecia no tanto, ¿no?), pero no hacía falta exagerar tanto el tema, que al final parece un anuncio de yogurt griego.

¿Sinceramente? Recomiendo echar un vistazo a la primera de la serie. Si te parece mínimamente simpática, atrévete con las siguientes. Si te parece una cursilada, ni pienses (lógicamente, por otro lado) en seguir con el serial. Por lo menos no parecen en ningún momento un estrenos televisión, o un telefilme. Tienen ese punto de reflexión y lírica que diferencian a las películas que se hacen con un poco de cuidado e interés, y no para que se forren cuatro. Y, bueno, a veces hay que variar el menú, ¿no?

La imagen es de imdb.com

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comentarios
  1. El Felón Ladino dice:

    Cuidado con este tipo de películas que, a cierta edad, pueden dar más mal rollo que un niño muerto vestido de payaso… no digo más.

    • josemasaga dice:

      Gracias por la advertencia, me he ido inmunizando a este tipo de productos con el tiempo. Ciertamente, a más de un@ con la vida “arreglá” se le pueden caer los palos del sombrajo al verse en este espejo…

  2. LaSoPhi dice:

    No conocía está faceta tuya…pero creo que no me has convencido, quizá con la edad me vuelva ñoña pero a día de hoy, donde esté un buen ataque zombie, que se quite un par de enamorados contando sus miserias.

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