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Defiance

Publicado: noviembre 25, 2013 de josemasaga en Serie
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Oeste+Mad Max+Star Trek=Defiance

Oeste+Mad Max+Star Trek=Defiance

Mira que he estado dándole vueltas a la cabeza durante esta semana para encontrar series o pelis que recomendar, tal y como proponía un reciente comentarista, pero chico, he de admitir que la cosa está muy malita. Si pienso en producciones a toro pasado, alguna más me sale, pero nuestro objetivo es hablar (bueno, escribir) sobre estrenos o por lo menos material actual; prometemos, de todas formas, sacarnos de la manga en un futuro no muy lejano una sección para hablar de films a recuperar.

Curioso lo de esta serie, en muchos aspectos. Lo primero a destacar es que se estrenó a la vez en todo el mundo mundial, y que además sacaron un videojuego el mismito día; se les llenó la boca al decir que era un producto transmedia, que más de uno puede pensar que tiene que ver con cambios de sexo online, pero en realidad significa eso, que te lo echan por la tele y que puedes echarte unas partidas. Majos, esto ya estaba inventado.

Otro aspecto destacable es el bombo que le dieron al serial; incluso yo, que por suerte tengo poca exposición a la publicidad (en general, de cualquier tipo) me enteré que empezaba. Además, el aspecto inicial era de gran producción de ci-fi, algo raro en televisión; es extraño, puesto que mira que echan duros en producir series dramáticas, de época, de la guerra, cómicas, y un largo etcétera (incluso alguna que otra fantástica, como Juego de tronos), pero del género ci-fi cuesta encontrar algo decente y con buen presupuesto (quitando Expediente X, Fringe y cuatro más).

¿Tanto pa’ qué? Pues pa’ ná. Así os lo digo. Ahora me extiendo, pero yo, gran fans de la ciencia-ficción, sigo esperando una serie que está a la altura de Los Soprano, The Wire o Breaking Bad, con guiones magistrales, personajes bien interpretados y definidos, y efectos especiales al menos dignos. No, lo siento, Battlestar Galactica no me sirve, y Firefly prometía pero se quedó a medias. Sigo huérfano.

Cabezas raras I: pseudo-indios con mala hostia

Cabezas raras I: pseudo-indios con mala hostia

Un eminente bloguero de otros lares decía en una entrada que mezclar más de dos géneros o subgéneros resulta en un espantoso desastre en el cual al final ninguno destaca y todos se estorban; he aquí el principal problema de Defiance. ¿Una serie que emula o se inspira en Deadwood (pedazo de serie que sí merece una reseña), es decir, sobre un pueblo en la frontera, no afiliado a ninguna nación, nido de víboras y gentes de mal vivir? Venga, vale. ¿Una serie que bebe de fuentes post-apocalípticas, al estilo de Mad Max o incluso de la reciente Revolution? No está mal la idea. Pero, ¿una serie que también echa a a la coctelera un puñado de especies alienígenas humanoides al estilo Star Trek (o sea, gente con la cabeza rara)? Mira, no, para.

Y es una lástima: el punto de partida es majo, atractivo, y tiene potencial. A la tierra llegan (cómo no, parecemos los únicos invadibles de todo el universo) ciento y la madre de alienígenas (los llamados Votans) procedentes de un sistema solar que se ha ido a tomar quasar, creyendo (sí, claro) que estaba vacía. Sí, como cuando vas a aparcar y es badén o alguna mierda similar. Total, que mientras negocian, que sí y que no, que si con calcetines blancos no pasáis, que vaya que sí que vamos a aterrizar y comernos hasta las piedras, alguien ataca al convoy extraterrestre y se arma la marimorena. Tortas, explosiones, tecnología que se va de madre, y al final tenemos al planeta hecho unos zorros, un montón de tíos con cabezas raras y los humanos que han sobrevivido desperdigados y mosqueados.

Cabezas raras II: Suecos élficos endogámicos

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Defiance, la antigua Sant Louis (Missouri, qué elección más extraña, supongo que el ayuntamiento les untó o algo), permanece ajena a las nuevas potencias, mientras alberga un mezcladillo de especies y de personajes a cada cual más repleto de secretos y maldades. Un encanto de sitio, para irse de vacaciones. A ella llega el típico más-chulo-que-un-ocho con su sidekick alienígena al lado, y al final, aunque son muy mercenarios y muy independientes pero en el fondo tienen buen corazón, se quedan a ejercer de sheriffes. La galería de protagonistas es muy de Bonanza: el dueño de la mina, padre viudo con hijos díscolos y un montón de matones mineros; el señor del crimen alienígena, que maneja con puño de hierro a su familia y a sus vasallos; la dueña del puticlú, puta pero/por lo tanto con un corazón de oro; la alcaldesa, una pobre pringá que no ve venir ni una; y la ex-alcaldesa, que como la Aguirre, supuestamente ha dejado el poder pero sigue dando por saco.

Aparte del popurrí infernal que al final no resulta en nada claro o tragable, los guiones y la estructura de la historia central, la que vertebra la primera temporada, es de pena. El resultado es una ficción deslavazada, con más agujeros que la nueva tierra, con situaciones poco emocionantes o mal hiladas, y con personajes que parecen un puñado de Doctores Jekyll y Mr Hides, repletos de cambios de humor, de opinión, de objetivos vitales… parecen participantes de Gran Hermano, más que seres de carne y hueso (sea esta extraterrestre o no). Además, para echar más sal a la herida, las especies alienígenas son un compendio de clichés sin ningún interés o creatividad. Unos son una especie de indios (de Norteamérica, no de la India) con todos los tópicos asociados; otros, una sociedad facha y patriarcal blanqueados con talco; y de lo poco que vemos de los demás (hay un colectivo que parecen orangutanes o Wookiees, y otro gente desdibujada y poco más), queda la impresión de que los fondos eran escasos y el maquillaje facial, la única opción.

Claro que mirando qué productora lo ha pergeñado lo entiendo un poco más: Universal Cable (¿?), que ha creado mediocridades como Eureka o Caprica. Flipas: en EEUU. se pueden permitir dirigir y emitir series de mediana calidad, ya que están boyantes, son ciento y la madre y antes o después se las venden a algún país de pobres desgraciados. Incluso el producto más cutre supera con creces cualquier infraserie que siquiera se nos ocurre aquí, por supuesto… pero estando el panorama (e internet, ejem, ejem) lleno de seriazas, no merece la pena tragarse ni un capítulo de seriales reguleros. Votans, go home.

Imágenes obtenidas de la página del canal que emite (o emitía) la serie, SyFy

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